Tercer Ciclo de Enseñanza Primaria. 2010-12

Nuestro trabajo. 5º y 6º de E. Primaria



sábado, 27 de diciembre de 2014

La vida

Imagina a la vida como un juego en el cual tú te encuentras haciendo malabarismos con 5 pelotas en el aire... A cada una las nombras así: trabajo, familia, salud, amigos y espíritu... y las mantienes todas en el aire. Tú entiendes que la pelota del trabajo es de goma y que si la dejas caer, volverá a ti... Pero las otras 4 pelotas (familia, salud, amigos y espíritu) son de cristal; si dejas caer alguna de ellas, ésta será irremediablemente marcada, maltratada, cuarteada, dañada, o hasta rota y jamás volverá a ser lo mismo. Debes entender esto y lograr equilibrar tu vida. ¿Cómo? No te menosprecies comparándote con otros. Todos somos diferentes y cada uno tiene algo especial. No traces tus metas y objetivos basado en lo que resulta importante para las demás personas, sólo tu sabes qué es lo mejor para ti. No des por olvidadas las cosas que se encuentran cerca de tu corazón, aférrate a ellas como a la vida, porque sin ellas... la vida carece de significado. No dejes que tu vida se resbale de los dedos viviendo en el pasado o para el futuro. Vive tu vida un día a la vez... vivirás todos los días de tu vida. No te des por vencido cuando aún tengas algo que dar, nada se da por terminado... hasta el momento en que dejas de intentarlo. Que no te dé miedo admitir que eres menos perfecto, pues ésta es la frágil línea que nos mantiene unidos a los demás. No tengas miendo de afrontar los riesgos..., es tomando estas oportunidades como aprendemos a ser valientes. La manera más rápida de recibir amor es darlo; la manera mas rápida de perderlo es apretarlo a nosotros demasiado; y la mejor manera de mantenerlo... es darle alas. No pases por la vida tan rápido que no solamente olvides de dónde vienes, sino también... adónde vas. Nunca olvides que las necesidad emocional más grande de una persona es... sentirse apreciado. No tengas miedo de aprender. El conocimiento es liviano, es un tesoro que siempre cargarás fácilmente. No uses el tiempo ni las palabras sin cuidado, ninguna de las dos es remediable. La vida no es un carrera, es un jornada para saborear cada paso del camino. Ayer es historia, mañana es un misterio y hoy es un regalo; ¡es por eso que lo llamamos PRESENTE!.

Navidad 2014

domingo, 30 de noviembre de 2014

SE NECESITA VALOR...

para ser lo que somos y no pretender ser lo que no somos. Para vivir honradamente dentro de nuestros recursos y no deshonestamente a expensas de otro. Para decir rotunda y firmemente "no" cuando los que nos rodean dicen que "sí". Para negarse a hacer una cosa mala aunque otros la hagan. Para huir de los chismes, cuando los demás se deleitan en ellos. Para defender a una persona ausente, a quien se critica abusivamente. Para ver en un fracaso que nos mortifica, humilla y traba, los elementos de un futuro éxito. Para guardar silencio en ocasiones en que una palabra nos limpiaría del mal que se dice de nosotros, pero que perjudicaría a otra persona. Para ser verdaderamente hombre o mujer aferrándose a nuestros ideales, cuando esto nos hace parecer extraños o singulares. Para vivir según nuestras convicciones. Para vestirnos según nuestros ingresos y negarnos a lo que no podemos comprar. Para ahorrar y sacrificarse cuando se es pobre y para no despilfarrar el dinero cuando se es rico. Para ofrecer parte de tu tiempo libre en labores de voluntariado. Para nadar contracorriente con el fin de seguir siempre los valores morales y ser fieles a la doctrina católica.

lunes, 8 de septiembre de 2014

LOS CINCO DEFECTOS DE JESÚS


 


Primer defecto: Jesús no tiene buena memoria

En la cruz, durante su agonía, Jesús oyó la voz del ladrón a su derecha:
«Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino». Si hubiera sido yo, le habría contestado: «No te olvidaré, pero tus crímenes tienen que ser expiados, al menos, con 20 años de purgatorio». Sin embargo Jesús le responde: «Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso». Él olvida todos los pecados de aquel hombre. La parábola del hijo pródigo nos cuenta que éste, de vuelta a la casa paterna, prepara en su corazón lo que dirá: «Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros». Pero cuando el padre lo ve llegar de lejos, ya lo ha olvidado todo; corre a su encuentro, lo abraza, no le deja tiempo para pronunciar su discurso, y dice a los siervos, que están desconcertados: «Traed el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en la mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida; se había pePrimer defecto: Jesús no tiene buena memoria

En la cruz, durante su agonía, Jesús oyó la voz del ladrón a su derecha:
«Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino». Si hubiera sido yo, le habría contestado: «No te olvidaré, pero tus crímenes tienen que ser expiados, al menos, con 20 años de purgatorio». Sin embargo Jesús le responde: «Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso». Él olvida todos los pecados de aquel hombre. La parábola del hijo pródigo nos cuenta que éste, de vuelta a la casa paterna, prepara en su corazón lo que dirá: «Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros». Pero cuando el padre lo ve llegar de lejos, ya lo ha olvidado todo; corre a su encuentro, lo abraza, no le deja tiempo para pronunciar su discurso, y dice a los siervos, que están desconcertados: «Traed el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en la mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado». Jesús no tiene una memoria como la mía; no sólo perdona, y perdona a todos, sino que incluso olvida que ha perdonado.


Segundo defecto: Jesús no sabe matemáticas

Si Jesús hubiera hecho un examen de matemáticas, quizá lo hubieran suspendido. Lo demuestra la parábola de la oveja perdida. Un pastor tenía cien ovejas. Una de ellas se descarría, y él, inmediatamente, va a buscarla dejando las otras noventa y nueve en el redil. Cuando la encuentra, carga a la pobre criatura sobre sus hombros. Para Jesús, uno equivale a noventa y nueve, ¡y quizá incluso más! ¿Quién aceptaría esto?. Cuando se trata de salvar una oveja descarriada, Jesús no se deja desanimar por ningún riesgo, por ningún esfuerzo.


Tercer defecto: Jesús no sabe de lógica

Una mujer que tiene diez dracmas pierde una. Entonces enciende la lámpara para buscarla. Cuando la encuentra, llama a sus vecinas y les dice: «Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido». ¡Es realmente ilógico molestar a sus amigas sólo por una dracma! ¡Y luego hacer una fiesta para celebrar el hallazgo! Y además, al invitar a sus amigas ¡gasta más de una dracma! Ni diez dracmas serían suficientes para cubrir los gastos...
Jesús, como conclusión de aquella parábola, desvela la extraña lógica de su corazón: «Os digo que, del mismo modo, hay alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta».


Cuarto defecto: Jesús es un aventurero

El responsable de publicidad de una compañía o el que se presenta como candidato a las elecciones prepara un programa detallado, con muchas promesas. Nada semejante en Jesús. Su propaganda, si se juzga con ojos humanos, está destinada al fracaso. Él promete a quien lo sigue procesos y persecuciones. A sus discípulos, que lo han dejado todo por él, no les asegura ni la comida ni el alojamiento, sino sólo compartir su mismo modo de vida. A un escriba deseoso de unirse a los suyos, le responde: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».

El pasaje evangélico de las bienaventuranzas, verdadero «autorretrato» de Jesús, aventurero del amor del Padre y de los hermanos, es de principio a fin una paradoja, aunque estemos acostumbrados a escucharlo:
«Bienaventurados los pobres de espíritu..., bienaventurados los que lloran..., bienaventurados los perseguidos por... la justicia..., bienaventurados seréis cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos».

Pero los discípulos confiaban en aquel aventurero. Desde hace más de dos mil años y hasta el fin del mundo no se agota el grupo de los que han seguido a Jesús. Basta mirar a los santos de todos los tiempos. Muchos de ellos forman parte de aquella bendita asociación de aventureros. ¡Sin dirección, sin teléfono, sin fax...!


Quinto defecto: Jesús no entiende ni de finanzas ni de economía

Recordemos la parábola de los obreros de la viña: «El Reino de los Cielos es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. Salió luego hacia las nueve y hacia mediodía y hacia las tres y hacia las cinco.., y los envió a sus viña». Al atardecer, empezando por los últimos y acabando por los primeros, pagó un denario a cada uno.

Si Jesús fuera nombrado administrador de una comunidad o director de empresa, esas instituciones quebrarían e irían a la bancarrota: ¿cómo es posible pagar a quien empieza a trabajar a las cinco de la tarde un salario igual al de quien trabaja desde el alba? ¿Se trata de un despiste, o Jesús ha hecho mal las cuentas? ¡No! Lo hace a propósito, porque -explica-: «¿Es que no puedo hacer con lo mío lo que quiero?, ¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?».

Y nosotros hemos creído en el amor

Pero preguntémonos: ¿por qué Jesús tiene estos defectos?
- ¡Porque es Amor¡. El amor auténtico no razona, no mide, no levanta barreras, no calcula, no recuerda las ofensas y no pone condiciones.


Autor: Cardenal Francisco Xavier Nguyen Van Thuan
rdido y ha sido hallado». Jesús no tiene una memoria como la mía; no sólo perdona, y perdona a todos, sino que incluso olvida que ha perdonado.


Segundo defecto: Jesús no sabe matemáticas

Si Jesús hubiera hecho un examen de matemáticas, quizá lo hubieran suspendido. Lo demuestra la parábola de la oveja perdida. Un pastor tenía cien ovejas. Una de ellas se descarría, y él, inmediatamente, va a buscarla dejando las otras noventa y nueve en el redil. Cuando la encuentra, carga a la pobre criatura sobre sus hombros. Para Jesús, uno equivale a noventa y nueve, ¡y quizá incluso más! ¿Quién aceptaría esto?. Cuando se trata de salvar una oveja descarriada, Jesús no se deja desanimar por ningún riesgo, por ningún esfuerzo.


Tercer defecto: Jesús no sabe de lógica

Una mujer que tiene diez dracmas pierde una. Entonces enciende la lámpara para buscarla. Cuando la encuentra, llama a sus vecinas y les dice: «Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido». ¡Es realmente ilógico molestar a sus amigas sólo por una dracma! ¡Y luego hacer una fiesta para celebrar el hallazgo! Y además, al invitar a sus amigas ¡gasta más de una dracma! Ni diez dracmas serían suficientes para cubrir los gastos...
Jesús, como conclusión de aquella parábola, desvela la extraña lógica de su corazón: «Os digo que, del mismo modo, hay alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta».


Cuarto defecto: Jesús es un aventurero

El responsable de publicidad de una compañía o el que se presenta como candidato a las elecciones prepara un programa detallado, con muchas promesas. Nada semejante en Jesús. Su propaganda, si se juzga con ojos humanos, está destinada al fracaso. Él promete a quien lo sigue procesos y persecuciones. A sus discípulos, que lo han dejado todo por él, no les asegura ni la comida ni el alojamiento, sino sólo compartir su mismo modo de vida. A un escriba deseoso de unirse a los suyos, le responde: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».

El pasaje evangélico de las bienaventuranzas, verdadero «autorretrato» de Jesús, aventurero del amor del Padre y de los hermanos, es de principio a fin una paradoja, aunque estemos acostumbrados a escucharlo:
«Bienaventurados los pobres de espíritu..., bienaventurados los que lloran..., bienaventurados los perseguidos por... la justicia..., bienaventurados seréis cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos».

Pero los discípulos confiaban en aquel aventurero. Desde hace más de dos mil años y hasta el fin del mundo no se agota el grupo de los que han seguido a Jesús. Basta mirar a los santos de todos los tiempos. Muchos de ellos forman parte de aquella bendita asociación de aventureros. ¡Sin dirección, sin teléfono, sin fax...!


Quinto defecto: Jesús no entiende ni de finanzas ni de economía

Recordemos la parábola de los obreros de la viña: «El Reino de los Cielos es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. Salió luego hacia las nueve y hacia mediodía y hacia las tres y hacia las cinco.., y los envió a sus viña». Al atardecer, empezando por los últimos y acabando por los primeros, pagó un denario a cada uno.

Si Jesús fuera nombrado administrador de una comunidad o director de empresa, esas instituciones quebrarían e irían a la bancarrota: ¿cómo es posible pagar a quien empieza a trabajar a las cinco de la tarde un salario igual al de quien trabaja desde el alba? ¿Se trata de un despiste, o Jesús ha hecho mal las cuentas? ¡No! Lo hace a propósito, porque -explica-: «¿Es que no puedo hacer con lo mío lo que quiero?, ¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?».

Y nosotros hemos creído en el amor

Pero preguntémonos: ¿por qué Jesús tiene estos defectos?
- ¡Porque es Amor¡. El amor auténtico no razona, no mide, no levanta barreras, no calcula, no recuerda las ofensas y no pone condiciones.


Autor: Cardenal Francisco Xavier Nguyen Van Thuan

domingo, 6 de julio de 2014

EL BUEN PASTOR

“Al final de una cena, un conocido actor de teatro entretenía a los invitados declamando textos de Shakespeare.

Después se ofreció a que le pidieran alguna pieza extra. Un tímido sacerdote preguntó al actor si conocía el salmo 22.

El actor respondió: ‘Sí, lo conozco, pero estoy dispuesto a recitarlo con una condición; que después lo recite usted’.

El sacerdote se sintió un poco incómodo, pero accedió.

El actor hizo una bellísima interpretación, con una dicción perfecta:
El Buen Pastor‘El Señor es mi Pastor, nada me falta:
 en verdes praderas me hace recostar;
 me conduce hacia fuentes tranquilas
 y repara mis fuerzas;
 me guía por el sendero justo,
 por el honor de su nombre.

 Aunque camine por cañadas oscuras,
 nada temo, porque tú vas conmigo:
 tu vara y tu cayado me sosiegan.

 Preparas una mesa ante mí,
 enfrente de mis enemigos;
 me unges la cabeza con perfume,
 y mi copa rebosa.

 Tu bondad y tu misericordia me acompañan
 todos los días de mi vida,
 y habitaré en la casa del Señor
 por años sin término.’

 Al final, los invitados aplaudieron vivamente.

Llegó el turno del sacerdote, que se levantó y, tras un momento de silencio y cerrando los ojos, recitó lentamente las mismas palabras del Salmo. Esta vez, cuando terminó, no hubo aplausos, sólo un profundo silencio y el inicio de lágrimas en algún rostro.

El actor se mantuvo en silencio unos instantes, después se levantó y dijo: ‘Señoras y señores, espero que se hayan dado cuenta de lo que ha sucedido esta noche: yo conocía el Salmo, pero este hombre conoce al Pastor”.

lunes, 5 de mayo de 2014

Capítulos trabajados por 5º curso en el día del Libro


"EL BORRIQUETE" CXXXIV 5º CURSO Abril 2014
Marta Ortiz
Yo hice la ermita, es una ermita blanca que está situada en Monte Mayor
Pablo Leiva
Yo hice el borriquete, que es un mueble muy grande de madera, situado a la entrada de las casas en el que se colocan los abrigos...., guardaban cosas.... y los niños se subían como si fuera un burro.


María Gutierrez
Yo leí el capítulo 134 que explica un poco del borriquete y cuando los sobrinos de Juan Ramón venían de Madrid e iban a jugar. Explicaba un poco de la ermita blanca y del molino que había en aquel lugar.
Sergio Cobo
Yo dibujé el molino de viento rojo situado a la izquierda del granero. Representa la salido del molino. Te encuentras un molino de viento rojo y en frente del molino una ermita blanca.
María Rojas
Yo expliqué, cuando los niños de Madrid se iban al granero ,se divertían mucho, hacían teatros, disfraces con telas y periódicos, hacían con todas las sillas del granero como si fuera un tren... Se lo pasaban genial.


Francisco González Sánchez “LA LLAMA”
Yo en la exposición de trabajos expliqué el capítulo y dije que iba sobre que un día, Platero, Juan Ramón Jiménez y Lord, el perrito, estaban en una habitación con la chimenea encendida de todos los que estaban allí.

Mª Jesús Daoiz Benítez
En el capítulo nos explica que Juan Ramón Jiménez estaba junto a Platero cuando los dos se imaginaron que el fuego se convertía en una mujer desnuda, en la que los brazos y piernas era la leña y su pelo la llama.

Ismael Romero Ibáñez
Yo en la exposición de los murales expliqué mi dibujo que iba sobre Platero, Juan Ramón Jiménez con su perro sentado en una habitación con la chimenea apagada.

Miguel Ángel Narváez Hernández
En el día del libro expliqué “La Llama”. Estuve muy nervioso porque no sabía qué decir y también pusieron un caballo de juguete imitando a Platero pero no se parecía nada de nada con lo que cuenta el autor en el libro.

Jaime Manuel Cazalla Chica

En el día del Libro me tocó un grupo genial y muy trabajador. Yo tuve que hacer las frases de cada dibujo y leer un poco del capítulo titulado “La Llama” para que se enterasen todos mis compañeros, de qué iba el capítulo.
Manuel Serrano 5º "LORD"
A Lord le mordió un perro rabioso, Lord tenía la rabia. Entonces Juan Ramón lo llevó a la bodega de un castillo y lo ató a un mástil destinado a morir.
Lucía Ortiz 5º.
Leímos el principio del capítulo LI que Lord era el perro de Juan Ramón y lo que le gustaba hacer y como se lo llevó a la bodega. Además dibujé el dibujo de Lord y el de la Macaria e hice algunas letras.

Etienne Vacas 5º.
He hecho las letras del cartel.

Fátima Tejero 5º.
A Lord lo dibujé jugando en el jardín entre las azucenas y los arbustos.

Anabel Cruz 5º.
Yo dibujé a la Macaria, una señora que trabajaba en la casa de Juan Ramón Jiménez, que enjabonaba a Lord todas las mañanas, para que estuviese tan reluciente como las almenas.







martes, 29 de abril de 2014

DÍA DEL LIBRO 2014